Estoy seguro de que ya eres consciente de que, ahora mismo, si quieres  hacer que tu proyecto despegue y genere ingresos de manera predecible y estable, necesitas tener una estrategia de marketing y de ventas. Ya no basta con publicar en redes sociales y esperar a que los clientes caigan del cielo.
Y mucho menos en este momento en el que  la digitalización del mundo se ha acelerado un 200%.
Además sueñas con dejar de pasar horas y horas delante del ordenador sintiendo que pierdes el tiempo sin conseguir apenas resultados o consiguiéndolos con mucho esfuerzo.
Tú  lo que quieres es vivir tranquilamente  ayudando al máximo posible de personas pero sin dejarte la vida en ello. Pero sobre todo, tener espacio para ti. Para cuidarte, para desarrollarte, para  meditar, para dedicarle a las personas que te importan y a ti mismo. Para  disfrutar de la vida .
Estoy contigo,  es lo mismo que quiero yo y el 99% de mis clientes.

Pero en Realidad ...

Necesitas  alguien que te hable en tu idioma  y que te entienda a ti y la profundidad de tu negocio.
Quieres  usar el poder del marketing pero con conciencia, con ética y con corazón  para crear un mundo mejor y ayudar a las personas a ser más felices.

Tranquilo no eres tú solo…

He trabajado con cientos de clientes con las mismas inquietudes que tú y que una vez fueron las mías propias también. No solamente que el proceso de emprender es uno de los más intensos y retadores, sino que si, además, quieres hacerlo con consciencia y valores te vas a encontrar algunos retos por delante. Es normal.

Pero si estás aquí, es porque la decisión más importante ya las has tomado: Ir hacia delante con tu proyecto y hacerlo realidad 🙂 

El resto, créeme, es cuestión de experiencia y enfoque. Y lo bueno es que eso se aprende como se aprende a andar en bici.